Terapia vs Coaching: ¿Cómo se cuál servicio es el que necesito?

May 23, 2020

Desarrollo Personal, Personal Growth, Relaciones, Relationships, Terapia, Therapy

Cuando comencé a estudiar psicología, se nos comenzó a crear la preocupación acerca de los coaches. Supuestamente, eran los enemigos de la carrera de la psicología. Y por mucho tiempo creí esto. Sin embargo, con el tiempo aprendí que era una forma muy limitada de ver los procesos de sanación y crecimiento para cada persona.

Si bien es cierto que cualquier profesional que no se maneje éticamente en su profesión puede causar un increíble daño, también cierto que un buen coach o terapeuta puede tener un impacto profundamente positivo en la persona. Con el tiempo, he trabajado con terapeutas y con coaches para poder optimizar mi vida, mi trabajo y mis relaciones. Es por esto por lo que quise escribir esta entrada en el blog para poder ayudar a diferenciar entre la terapia y el coaching.

Ambos procesos buscan el bienestar y desarrollo de cada persona. Tanto el terapeuta como el coach buscan desarrollar estrategias de intervención que ayuden a potencializar la vida de la persona.

Cuando hablamos de terapia, hablamos de un proceso que lleva a cabo un profesional certificado de la salud mental. En el mismo, se busca identificar patrones no saludables de una persona, explorar cómo su pasado afecta su presente, entender algunos síntomas físicos, profundizar y sanar relaciones y modificar formas de pensar. La terapia busca ver al ser humano dentro del continuum de su pasado y su presente. Entiende que hay heridas las cuales tenemos que conocer, explorar y sanar progresivamente a través de un proceso. El propósito de la terapia es que la persona pueda tener un mejor conocimiento de si misma y crear una vida más satisfactoria, consciente, saludable y empoderada.

La terapia es recomendable si:

  • Actualmente luchas con depresión, ansiedad u otras situaciones de salud mental.
  • Entender cómo tu pasado impacta tu presente y la forma en la que te relacionas.
  • Manejar un proceso de duelo.
  • Deseas crear un mayor conocimiento de quién eres como persona y cómo tener un estilo de vida y relaciones que vayan de acuerdo con lo que valoras.
  • Necesitas procesar algún trauma o relación tóxica.

 

La terapia no es recomendable si:

  • Deseas exclusivamente estrategias y no tanto el explorar.
  • Necesitas una estructura y alguien que te indique qué hacer paso por paso.
  • No deseas explorar tu pasado y solo quieres analizar una situación específica.
  • Buscas, exclusivamente, sesiones estructuradas y que se te indiquen tareas.
  • Quieres un proceso corto y puntual.

Pero, ¿qué pasa con las terapias que si contienen ejercicios y tareas?

Aún en las terapias que son más estructuradas, como la Terapia Cognitivo-Conductual, es recomendable que se establezca una relación terapéutica. Además, es importante que se presente una perspectiva de colaboración vs una de imposición. Recomiendo estos maravillosos artículos que explican la importancia de la relación terapéutica para un estudio de caso desde la perspectiva cognitivo conductual:

  • Dattilio, F. M., & Hanna, M. A. (2012). Collaboration in cognitive-behavioral therapy. Journal of clinical psychology68(2), 146–158. https://doi.org/10.1002/jclp.21831
  • Easterbrook, C. J., & Meehan, T. (2017). The therapeutic relationship and cognitive behavioural therapy: A case study of an adolescent girl with depression.

 

¿Por qué es importante conocer esto?

En la terapia estamos transicionando desde una perspectiva de intervenciones “basadas en la evidencia” hacia intervenciones “informadas por las evidencias”. Esta perspectiva busca crear espacios para la experiencia clínica, y para las vivencias constructivas e imaginativas de los proveedores de servicios y de los pacientes ya que están en constante comunicación e interacción (Nevo & Slonim-Nevo, 2011). Recomiendo su artículo “The myth of evidence-based practice: Towards evidence-informed practice” . Ayuda a explorar el por qué debemos mirar más allá de exclusivamente la data cuantitativa a la hora de determinar qué realmente funciona para una persona.

Esto no es para decir que no hay tratamientos terapéuticos estructurados, en los cuales se les presenta a la persona con tareas y que pueden resultar efectivos. Sin embargo, creo que cada vez más la terapia está avanzando hacia un espacio más grande de colaboración dentro de cada rama de la psicología. De todas formas, creo que es importante el aclarar, que si entiendes que para tu condición y tus necesidades de salud mental necesitas una perspectiva terapéutica estructurada, tienes el derecho de solicitar esos servicios.

Mi única recomendación que busques a una persona que tenga un trasfondo profesional en psicología. Y que, en la terapia, cuenten con los recursos y el entrenamiento para proveerte la intervención basada en evidencias que solicitas.

El coaching no tiene que ser llevado por un personal de la salud mental. El coaching puede ser practicado por cualquier persona que desee ayudar a sus clientes a encontrar las soluciones para lograr sus metas para una vida satisfactoria. Un coach busca entender tus razones de cambio, decidir los pasos a seguir para lograr los objetivos y ayudarte a mantenerte consistente en tu proceso. Hay muchos tipos de coaches para diferentes áreas de tu vida. El coaching se enfoca en el qué hacer y el cómo hacerlo, en vez de intentar descifrar el porqué de nuestra vida.

El coaching se recomienda si:

  • Necesitas apoyo en la toma de decisiones.
  • Quieres hacer cambios en tu carrera o profesión y necesitas apoyo.
  • Si deseas estrategias puntuales para potencializar tus relaciones, tanto personales como laborales.
  • Quieres apoyo en establecer metas concretas y cómo lograrlas.
  • Quieres identificar hábitos que no te permiten avanzar hacia patrones más saludables.

 

El coaching no es para ti si:

  • Te encuentras luchando con ansiedad, depresión o alguna otra condición de salud mental.
  • Si deseas explorar tu pasado y comprender su papel en tu vida actual.
  • Comprender el impacto que tus relaciones (personales o laborales) han tenido en ti.
  • Si deseas trabajar experiencias de trauma.
  • Si quieres un proceso a más largo plazo y con profundidad

La terapia se enfoca en tu salud mental, el coaching se enfoca en establecer y lograr tus metas.

El coaching y la terapia pueden coexistir y ser instrumentos de crecimiento para muchas personas.  Lo importante es informarse, entender las posibilidades y limitaciones de cada servicio y, sobretodo, contar con un profesional que tenga la ética como prioridad. También puedes tener hacer terapia y coaching para temas y necesidades diferentes. Lo importante es darle a tu bienestar todas las posibilidades para que se manifieste en su más grande potencial.

Y Alejandra, ¿puedes ser coach y terapeuta al mismo tiempo?

¡Correcto! Como tengo un entrenamiento extenso en terapia, cuento con los recursos para poder apoyar a clientes que deseen hacer un proceso de coaching. Entiendo que cada persona tiene una definición de bienestar diferente y es un placer para mí el poder apoyarles en lo que necesiten. Cada persona es única y busco consistentemente el poder acompañarles en su camino de sanación. Una aclaración importante es que una persona que hace coaching (y no tiene estudios en psicología ni está correctamente registrada en el CODOPSI y no tiene su exequatur) no puede proveer servicios terapéuticos. Es crucial que nos informemos sobre los profesionales que contratamos. Además, por ética no puedo ofrecer coaching a una persona que necesite terapia. Siempre te informaré sobre el servicio que te conviene según tus necesidades. Tu bienestar es mi prioridad.

¿Todavía tienes dudas sobre cuáles servicios son los correctos para ti? Puedes llenar este formulario y de esta forma Podemos ponernos en contacto y puedo guiarte sobre con cuales pasos seguir.

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